CONACULTA
Con el propósito de difundir el patrimonio artístico que resguardan las diversas instituciones culturales, el Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (Cenidiap), perteneciente al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA-Conaculta), organizó el ciclo Difundir para Preservar el Patrimonio Documental, que inició con la ponencia Fondo fotográfico y diapositivas del Cenidiap, a cargo de la investigadora Claudia Jasso Apango.
En el Salón de Usos Múltiples del Cenidiap, ubicado en el piso 9 de la Torre de Investigación del Centro Nacional de las Artes (Cenart), Jasso Apango ofreció un amplio panorama sobre las colecciones que resguarda la Biblioteca de las Artes y la importancia de catalogar y digitalizar todo ese acervo para acercarlo a los investigadores y al público en general.
La jefa del Fondo Especial de la Biblioteca de las Artes recordó que al inaugurarse el Cenart y trasladarse a sus instalaciones los cuatro centros nacionales de investigación del INBA: Cenidiap, Cenidi-Danza, Cenidim y Citru, y las escuelas de educación artísticas especializadas en danza, música, teatro y artes plásticas, igual dependientes del INBA, además de la escuela de cine, subordinada al IMCINE, se inauguró también la Biblioteca de las Artes con los objetivos de satisfacer las necesidades de información de la nueva comunidad artística reunida en el primer centro de esta naturaleza en el país.
Otras de las funciones de esta Biblioteca son la de de apoyar el proyecto académico del Cenart con un acervo especializado en artes; y de resguardar en comodato los acervos documentales que habían compilado los centros nacionales de investigación como resultado de su trabajo de investigación y documentación. Todo esto con la meta de ir enriqueciendo dichas colecciones con base en los requerimientos de las escuelas y centros.
La Biblioteca de las Artes actualmente se constituye con un acervo de alrededor de 600 mil 416 unidades de documentos especializados en los temas de artes plásticas, música, teatro, danza y cine. Debido a las características de estas disciplinas, los materiales tienen distintos soportes físicos que no se asemejan a los de una biblioteca tradicional.
Las colecciones que se encuentran en el acervo general están integradas por monografías, libros catálogos y libretos, publicaciones periódicas, partituras, archivo vertical, programas de mano, videos en diversos formatos, discos, casetes, cintas de carrete, invitaciones, recortes periodísticos, discos multimedia y bases de datos.
Además, están los Fondos Especiales, en donde se resguardan los documentos que por su rareza, valor, antigüedad o por su formato físico, en este caso las fotografías y las diapositivas, necesitan medidas especiales para su conservación, consulta, organización física y reproducción.
“Ahí se resguardan libros que abarcan desde 1732 hasta los primeros años del siglo XX. La mayoría pertenecen al siglo XIX. También hay una colección de partituras, básicamente de compositores mexicanos. También hay programas de mano de 1857 a 1950 sobre eventos de teatro, música y danza.
“La colección de diapositivas es principalmente del Cenidiap, imágenes en color, principalmente de artes plásticas en México, pero también hay alrededor de 5 mil diapositivas del Centro Histórico de la Ciudad de México. También hay un apartado de escenografías de Antonio López Mancera, de teatro, ópera y danza”, explicó la especialista.
La colección de diapositivas en 35mm pertenecientes al Cenidiap consta de 22 mil 606 títulos y alrededor de 35 mil unidades. Estas imágenes son de artistas mexicanos y extranjeros que desarrollaron su labor artística en México. También contiene arte internacional pero en menor cantidad. Se tiene fotografiada pintura, escultura, grabado, arquitectura y fotografía. Abarca desde el periodo prehispánico, arte Virreinal, siglos XIX y XX.
Esas imágenes fueron fotografiadas de la obra original, de revistas, libros y otras fuentes documentales. Este acervo se encuentra en fundas de polipropileno dentro de cajas especiales que las protegen del polvo. La colección fotográfica está conformada por positivos y negativos de distintos tamaños, desde 35mm hasta 8 x 10 pulgadas. Es la colección fotográfica más grande que resguarda la Biblioteca de las Artes, con 175 mil 327 unidades; 115 mil 691 positivos y 59 mil 636 negativos.
“Al igual que las diapositivas son en su mayoría de arte mexicano. La diferencia con la colección de diapositivas es que aquí encontramos un gran número de fotografías personales de los artistas y la cantidad es considerablemente mayor en comparación con el otro acervo.
“Es conveniente señalar que en este acervo hay fotografías que abarcan gran parte del total de la obra de artistas como Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, Dr. Atl, Leonora Carrington, Angelina Belof, José Chávez Morado, Francisco Goitia, Saturnino Herrán, María Izquierdo, Carlos Mérida, Raúl Anguiano, José Guadalupe Posada, Juan Soriano, Francisco Toledo y Remedios Varo, entre otros”, refirió.
Finalmente, Claudia Jasso Apango destacó el hecho que en 2005 la Asociación Adabi de México (Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México A. C.) brindó el financiamiento del proyecto de catalogación y estabilización de la colección fotográfica del Cenidiap. Este financiamiento fue cubierto en un 80 por ciento por Adabi y el resto por la Biblioteca de las Artes. Este apoyo fue brindado a lo largo de tres años.
El ciclo Difundir para Preservar el Patrimonio Documental continuará el próximo 23 de junio, a las 11 horas, cuando se ofrezca la conferencia Archivo Fototeca Nacional de Pachuca, impartida por Perla Adriana Carral González. Ese día, pero a las 12:30 horas, Zoila América Juárez Reyes hablará del “Archivo fotográfico de la Sala de Arte Público Siqueiros”. Para mayores informes consultar la página www.cenidiap.net
